Yo no tengo las respuestas exactas a tus preguntas, pero sí puedo tener una opinión, siguiendo la información que se ha dado del asunto.
Primeramente, la dirección del hospital tiene que tener muy claro a quien pone como responsable de la vida de los neonatos que están en incubadoras. Por lo visto, la enfermera que cometió el homicidio involuntario, era la primera vez que estaba en esa sección. Luego parece ser que los tubos con las medicaciones eran del mismo color y forma. Creo que la mujer debe ser juzgada, así como los responsables de que ella estuviera ahí. Además, a saber qué instrucciones le dieron. Todo ésto, según mi parecer, corresponde a la justicia averiguar y castigar con el fin de que no suceda muy a menudo, mejor que no sucediera nunca más.
El valor en metálico, en dinero vaya, vale lo que la justicia crea conveniente porque no hay dinero posible que pueda satisfacer a ese pobre jóven que perdió a su, también jóven y hermosa mujer porque después de tres veces, harta de ir a que la curaran, la ingresan cuando ya está moribunda.
El colmo ha sido que también ha perdido a su pequeño niño. ¡Cuántos no habrán muerto así en los hospitales, sin que se haya sabido y cuántos más quedarán!
No creo, Mª Dolores, que haya respuestas satisfactorias a todos estos interrogantes, tal vez el destino le ha jugado a este chico y a su familia una mala pasada.
Lo siento mucho.
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Abrazos,
Manuela
Quien bien te quiera, te hará reir.