Hola amigos aquí me tenéis de nuevo, espero visitaros más de aquí en adelante.
Víboras de verano y de todo el año.
Leyendo a Maruja Torres se me ha escapado una carcajada involuntaria, uno de mis hijos me ha preguntado de qué me reía y le he leído la frase, “empieza uno matando a su madre y acaba por no ir a misa”, él, me ha citado a un inglés que decía, “se empieza asesinando y se acaba siendo un mal educado”. No he aclarado que todo esto va a cuento con la corrupción en la Comunidad Valenciana. El despropósito al que estamos asistiendo no tiene límites, las acusaciones de los inquisidores, de inquisidores a la acción de la justicia, a la que tanto les deben, de espionaje por parte del gobierno a sus militantes, cuando son ellos los que llevan estas practicas a propios y extraños, otro alucine. Lo que hasta ahora se decía cada verano sobre una serpiente, es nada en comparación con lo que estamos sabiendo ahora sobre nidos víboras, siempre en tiempo pasado. Da escalofrío si pensamos que se estará cociendo en tiempo real, da tanto miedo, que si lo pensáramos bien no saldríamos a la calle. Está bien que así sea, que nos enteremos en el futuro, cuando ya hayamos sobrevivido a los acontecimientos.
En verano desactivamos el mecanismo que despierta la alarma social, no nos escandalizamos por nada, porque uno tiene la ilusión de ser motivo de escándalo, de vivir esa correría alimentada en nuestra imaginación durante todo un año y que después no se cumple, tenemos la ilusión de ser capaz de asesinar a alguien, pariente o no, para dejarse caer por el dulce tobogán de la vida en que se deja de ir a misa, o se acaba siendo un mal educado. De vuelta a casa, nos da el síndrome post vacacional, el del regreso al trabajo y el de vivir al lado de alguien que no es aquella persona que recordamos, con quien en la playa o la montaña, o partir de un cruce en la calle. En la playa apretándonos contra la arena, fingiendo que dormíamos, no apartábamos la vista de ella, viéndola salir y entra en el agua. En una excursión subiendo a una montaña nos quedábamos atrás para ver como el esfuerzo hacia marcarse su anatomía apretada por una ropa escasa, procurando atrapar esa imagen una y otra vez en el censor de nuestra compacta digital, o en una casa rural asistiendo al ordeño de unas ubres pletóricas donde una parte despierta la lívido de unos y otras la de otras empujando a dirigir la mirada disimuladamente, a unos a la parte alta de ellas y a ellas ala parte madia de ellos, aquí también se usara la digital, cambiando el ángulo mas insospechado para poder si es posible captar la ubre y la parte asociada a ellas o ellos dependiendo de quien tire la foto. Empezando ya a tejer una fantasía que solo en nuestra imaginación tenia un desenlace feliz y que desarrollaremos a lo largo de todo el año. No, no somos políticos a quien si se le cumplen todas sus fantasías, no tenemos una mansión en una isla no contamos con amigos del alma, en las empresas que nos hagan regalos, ni en los órganos de la justicia, que nos puedan exculpar sin demostrar ni siquiera que no hemos comedido los actos de los que se nos acusa. A nosotros si se nos sorprendiera en una conversación quedando para hablar de lo nuestro, no sé que valor se le podría dar a la frase y más si entran en el comentario esposa e hija, quizá multi menage, y no quedarán despejada las dudas porque no sabremos donde se tocó a cada cual y por quien.
La cosa es más grave de lo que parece, el Sr. Camps ha perdido seis kilos y el Sr. Costa aquella sonrisa chulesca se le ha congelado y por otra parte la Sra. Rita ya nos ha despejado el porqué de esos bolsos tan enorme que usa, botellón es la razón.
Si los que empiezan asesinando, dejan de ir a misa o se convierten en mal educados, ¿Dónde empezaron estos señores la carrera? Para llegar tan lejos como han llegado.
Un saludo amigos.
Josarra.