Cantidad de envíos: 756 Fecha de inscripción: 24/07/2008
Tema: Re: Silvio Rodriguez Miér Ago 13, 2008 8:42 pm
OJALÁ
Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan para que no las puedas convertir en cristal. Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo. Ojalá que la luna pueda salir sin tí. Ojalá que la tierra no te bese los pasos.
Ojalá se te acabé la mirada constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta. Ojalá pase algo que te borre de pronto: una luz cegadora, un disparo de nieve. Ojalá por lo menos que me lleve la muerte, para no verte tanto, para no verte siempre en todos los segundos, en todas las visiones: ojalá que no pueda tocarte ni en canciones
Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda. Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz. Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado. Ojalá que el deseo se vaya tras de tí, a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
Cantidad de envíos: 829 Fecha de inscripción: 24/07/2008
Tema: Re: Silvio Rodriguez Dom Ago 24, 2008 2:38 pm
Me alegro de que Silvio forme parte de nuestra música, ahora solo nos falta que Rosa nos escriba alguno de sus maravillosos mensajes sobre él o sobre alguna de sus bellas canciones.
Recuerdo que en una excursión su disco "Causas y azares" no paraba de sonar, porque al "conductor" le encantaba.
Besos Mª Dolores
_________________ He dejado sobre la mesa el libro que en las horas pasadas me dio su compañía.
Cantidad de envíos: 829 Fecha de inscripción: 24/07/2008
Tema: Re: Silvio Rodriguez Lun Oct 06, 2008 9:26 pm
El Unicornio azul:Unicornio (o Noticia) es, para mí, una de las canciones más "clásicas", en el sentido de más conocidas de Silvio, la quiero recordar aquí hoy porque he recordado que Rosa hace tiempo que no nos visita, y la echo de menos, cuando vuelva aquí la tendrá como forma de darle la bienvenida.
Esta es la letra:
Mi unicornio azul ayer se me perdió. Pastando lo dejé y desapareció. Cualquier información bien la voy a pagar. Las flores que dejó no me han querido hablar.
Mi unicornio azul ayer se me perdió. No sé si se me fue, no sé si extravió, y yo no tengo más que un unicornio azul. Si alguien sabe de él, le ruego información. Cien mil o un millón yo pagaré.
Mi unicornio azul se me ha perdido ayer, se fue.
Mi unicornio y yo hicimos amistad, un poco con amor, un poco con verdad. Con su cuerno de añil pescaba una canción. Saberla compartir era su vocación.
Mi unicornio azul ayer se me perdió y puede parecer acaso una obsesión, Pero no tengo más que un unicornio azul —y aunque tuviera dos yo solo quiero aquel—. Cualquier información la pagaré.
Mi unicornio azul se me ha perdido ayer, se fue.
Besos Mª Dolores
_________________ He dejado sobre la mesa el libro que en las horas pasadas me dio su compañía.
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Tema: Re: Silvio Rodriguez Miér Oct 15, 2008 11:17 am
Vale, lo que no consiga la catalana no lo consigue ni mi madre... hasta me hace llorar.
¡Aquí estoy!
Niña, como eres, me has cambiado hasta la cara... mira, mira:
Ay, Silvio... niñato de niñatos. La exaltación de la inmadurez aparente que sólo un hombre sabe llevar con esa altanería. Porque ¿sabéis?, hombres y mujeres somos distintos... mucho, cada día es más patente.
Lo que me jode es que esas diferencias están siendo evidenciadas desde el punto de vista más negativo y feo por culpa de esas noticias que nos llegan al estómago, mujeres muertas y maltratadas a diario producen en nosotras rechazo a parecernos a esos seres que parece que lo único que les mueve es el sentido de la posesión y el sexo. Puede resultar exagerado, pero las víctimas educan a futuras víctimas que pierden el norte a la hora a de aprender a compartir con alguien del sexo opuesto. Aprendemos antes a esquivarlos y llevarlos "como se pueda" que a convivir con ellos. Craso error.
El hombre, afortunadamente, es muy distinto de la mujer, interiormente distinto, (exteriormente evidente ).
Quizá sí vuelve a acompañarles la suerte cuando gozan de la libertad de mostrarse niños y quedar graciosos, a nosotras la niñez se nos arrebata llamándole estulticia a nuestros sueños. A ellos, con su aparatito, que les permite andar más libremente por la vida, se les halaga que se aferren a los suyos, y hasta nos enamoramos de lo que escriben cuando sueñan... es que no es para menos. Yo, la verdad, les halago el gusto. Quizá con un poquito de envidia por haber conseguido esas cotas de descaro que a mí no se me permiten, pero no puedo negar que existen hombres que me sacan de mí. Ahora bien, de nada sirve soñar (y ahora soy yo la que condena la superficialidad) si eso no te lleva a actuar para cumplirlo. Silvio sueña la realidad que quiere, la canta como le da la gana, planta cara a lo que no le gusta, y sabe muy bien, muy bien, que sus sueños son esculpidos con forma de mujer. Ël les pone la voz y la palabra.
El Unicornio.
¿Os cuento un secreto?
Sería allá por el 82 u 83, en que no alcanzaba más de 14 o 15 años. Me quedé a dormir en casa de un compañero de política que me llevaba bastantes más. Era un niño bien de Canarias que estudiaba derecho en Málaga mantenido por sus papás, pero era un buen chaval. Yo tonteaba con alguien de la pandilla que nunca me trató muy bien y que esa noche no estaba, él con otra chica diez años mayor que yo de la que se había separado en varias ocasiones en una relación infructuosa e intermitente del ni contigo ni sin tí. Ambos estábamos sentimentalmente tocados. Ambos sentíamos algo, conscientes de que no lo suficiente como para enamorarnos. Ambos nos parecíamos. Familias acomodadas, de izquierdas y soñadoras. A ambos nos daba grima mostrar ante los demás (hijos de obreros que pensaban que el PSOE sería su salvación) nuestras diferencias educacionales. Éramos más hippies y desprendidos porque no sabíamos lo que eran las necesidades. El Corte Inglés nos la sudaba, pero entendíamos que algunos compañeros disfrutasen soñando los posibles que esta nueva España les brindaba, poder ser como esa gente que nunca conocieron más que de lejos. Vivir en La Malagueta sólo servía como sello y curiosidad de cara a los demás. Juan y yo teníamos hasta familiares en común. Pero esos sueños que en él se tornaban en verdaderos encantos yo tenía que disimularlos... En él eran actos de humildad de cara al resto, en mí hubiesen parecido engreimientos de una niña pija... claro, es que hombres y mujeres no somos iguales .
Se hizo de noche, la reunión se prolongó más de la cuenta, y todos se fueron. Yo no quería ir a casa, por entonces vivíamos lo prolegómenos de las separación de mis padres y el ambiente no era muy acogedor. La nevera de Juan tenía telarañas, pero no importaba. Nos encontramos solos. Me propuso dormir juntos... sólo dormir. Nos echamos en la cama, apagó la luz y puso música.
- ¿Te gusta Silvio?
- Algo he escuchado en casa.
Comenzó a sonar Por quien merece amor...
Te molesta mi amor, mi amor de juventud, y mi amor es un arte en virtud...
Mientras me hablaba despacio y bajito sonaban una tras otras aquellas letras:
La gaviota...
Gaviota, gaviota, vals del equilibrio, cadencia increíble, llamada en el hombro. Gaviota, gaviota, blancura, delirio, aire y bailarina, gaviota de asombro.
Son desangrado...
Un corazón quiso saltar un pozo, confiado en la proeza de su sangre, y hoy se le escucha delirar de hambre en el oscuro fondo de su gozo.
Pioneros...
Fue como regresar a un lugar donde guardo raíces y luceros. Fue como si mi niña cantara y, más, me abrazara en aquella canción.
Hoy mi deber...
Hoy mi deber era cantarle a la patria, alzar la bandera, sumarme a la plaza... Y creo que acaso al fin lo he logrado soñando tu abrazo, volando a tu lado.
La primera mentira....
Quería una princesa convertida en un dragón, quería el hacha de un brujo para echarla en mi zurrón. Quería un vellocino de oro para un reino, quería que Virgilio me llevara al infierno, quería ir hasta el cielo en un frijol sembrado, y ya.
Canción urgente para Nicaragua...
Ahora el águila tiene su dolencia mayor: Nicaragua le duele pues le duele el amor. Y le duele que el niño vaya sano a la escuela porque de esa madera de justicia y cariño no se afila su espuela.
El sol no da de beber...
Toma de mí todo, bébetelo bien, hay que ayunar al filo del amanecer. Toma de mí todo y todavía más: hay que esperar un largo no de claridad. Toma de mi todo cuanto pueda ser: el sol no da de beber.
La maza...
Si no creyera en la locura de la garganta del sinsonte si no creyera que en el monte se esconde el trino y la pavura. Qué cosa fuera, qué cosa fuera la maza sin cantera.
Un amasijo hecho de cuerdas y tendones un revoltijo de carne con madera un instrumento sin mejores resplandores que lucecitas montadas para escena.
Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera qué cosa fuera la maza sin cantera
Un testaferro del traidor de los aplausos un servidor de pasado en copa nueva un eternizador de dioses del ocaso júbilo hervido con trapo y lentejuela.
Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera qué cosa fuera la maza sin cantera.
Pero al final....
Mi unicornio azul ayer se me perdió. No sé si se me fue, no sé si extravió, y yo no tengo más que un unicornio azul. Si alguien sabe de él, le ruego información. Cien mil o un millón yo pagaré.
Juan se había dormido.
Y se había dormido sin saber que yo quedaría enganchada a Silvio para siempre y que lo compartiría en otras camas y con otro hombre con el que compartí mi vida hasta ahora... y a Silvio.
Os quiere...
_________________ Rosa.
Me gustan más los gatos que los perros porque no existen los gatos policías. .......................................................................................... Si quieres triunfar en la vida, hazte er longui. (Borracho del puerto de Málaga)
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Tema: Re: Silvio Rodriguez Miér Oct 15, 2008 8:36 pm
Comprendo el enganche. Yo lo he tenido con muchos poetas y músicos. Pero lo que recuerdo, y que se parezca a ésto que vivíste, es una historia amorosa. Entré a la habitación, la cual no conocía, y tras los escarceos amorosos, en los que parece que la visión se ciega, tuve mi primer gran "gusto". Al abrir los ojos, e irse serenando el cuerpo y el espíritu, ví un poster muy caracteristico. Era el Che Guevara, la famosa foto y corrían los primeros setenta. Tu tuviste más suerte, te tocó antes, pero a partir de ver esa cara me dispuse a disfrutar lo que la vida me pudiera dar en cada momento. Y en esas estoy. Como siempre, nos animas con tus historias tan bonitas y tan bien contadas. Ole mi niña.
Qué duro será para el poeta llegar al paraíso, mirar para abajo o para arriba y ver que nada pasa, solo que sus libros en pieles están encuadernados en la biblioteca fichados de blanco.
Qué duro ha de ser para el poeta llegar a los infiernos, mirar para arriba o para abajo y ver pasar la gente buscándole prejuicios y chismes entre líneas, y anécdotas y viajes y tristezas del mismo color.
Que duro puede ser para el poeta haber hablado de los ríos cuando llegue el tiempo en que los ríos no sirvan para nada, y cuando los caminos se llenen de andadores y ya las cosas del poeta no sean jamás poesía.
Besos Mª Dolores
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Tema: Re: Silvio Rodriguez Mar Ago 25, 2009 9:47 am
Pues yo en agradecimiento y a sabiendas que los que por aquí andamos sabemos lo difícil que es amar en tiempos revueltos, quiero dedicaros esta obrita maestra del maestro Silvio que siempre ha sabido mezclar como nadie sueños y realidades... eso que todos llevamos dentro. Un beso Dolores.
Quiero cantarte un beso
Quiero cantarte un beso, mas todo se confunde entre un millón de huesos y derrumbes. Así que el beso huye con ojos de reproche, mientras la sangre fluye por las noches.
La muerte se ha regado por toda la pradera. A aquel que la ha sembrado ¿qué le espera? Dicen que el responsable nunca ha gastado cuernos, sino un traje impecable en los infiernos.
Y vuelve la necesidad de repasarme dónde estoy, si existe o no la humanidad y si se ha visto hoy.
La esfera agonizando todos los días explota y nadie está mirando que está rota. Treinta y cinco mil niños mataron ese día. La tele no hizo un guiño todavía.
Grandes ilusionistas con hazañas de alarde, dicen que son altruistas los cobardes. Mientras el poderoso más ordena y más traga y el pequeño ripioso siempre paga.
Creí que nadie estaba, que nada respondía, pero el amor velaba todavía. Y el viejo centinela, en medio del desierto, prendió infinitas velas por los muertos.
(2001)
_________________ Rosa.
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